Estudio Congelados 2010

Todos los años, CECUMadrid  realiza un análisis de las condiciones en las que se encuentran a la venta los productos congelados, tanto en grandes superficies como en el pequeño y mediano comercio. La cadena alimentaria se puede definir como el conjunto de manipulaciones que sufre un alimento desde el lugar de origen hasta su consumo, y, el manipulador es aquella persona que, por su actividad laboral, tiene contacto directo o indirecto con los alimentos en algunos de sus procesos. Son muy importantes estos conceptos en este estudio, ya que si no se cumplen adecuadamente las condiciones del manipulado las características del producto se pueden ver alteradas.

Cuando llega el producto al establecimiento se han de realizar varios pasos importantes:

  • Revisar la mercancía
  • Rechazar la que esté defectuosa
  • Llevar a la cámara de inmediato la que esté en buenas condiciones
  • Tener claros los criterios para que los congelados no rompan la cadena del frío
  • Cuidar el rendimiento de los arcones y revisarlos

 

Sabiendo esto se puede analizar meticulosamente cada uno de los establecimientos para comprobar si los productos y las instalaciones están en buenas condiciones.

Así, después de un largo recorrido por diferentes establecimientos del municipio de Madrid, se encuentra una gran variedad de detalles negativos que influyen en el deterioro de los productos alimenticios. Estos hechos son remitidos a las autoridades para que sean solventados favoreciendo así que el servicio al consumidor se optimice.

 

Suspenso sin paliativos de los productos congelados

en los establecimientos madrileños en 2010

Ni en uno solo de los Hipermercados, Grandes Superficies o Supermercados visitados, los alimentos estaban a la temperatura correcta

 

 

La situación de los alimentos congelados en la ciudad de Madrid es mala e incluso muy mala. En un 83 % de los Hipermercados, Grandes Superficies y Supermercados se detectó la presencia de envases rotos o estropeados.

Éste es el resultado principal del estudio sobre la exposición y venta de alimentos congelados en grandes superficies (hipermercados), supermercados y tiendas pequeñas, realizados durante el pasado mes de junio en 31 establecimientos de la capital por la Confederación de Consumidores y Usuarios de Madrid (CECUMadrid).

El estudio se realizó en base a las disposiciones que el Código Alimentario establece sobre las condiciones en las que deben ser puestos a la  venta este tipo de productos, así como su almacenamientos y exposición. Consulta la tabla completa con todos los datos.

 

 

Ficha técnica del estudio
 

-Durante el estudio se visitaron un total de 31 establecimientos localizados en diversos lugares del centro de Madrid y alrededores, distribuidos de la siguiente forma:
    Hipermercados (de más de 2.500 metros cuadrados): 6
    Supermercados (de menos de 2.500 metros cuadrados): 12
    Tiendas: 13
-Los datos se recogieron durante el mes de junio en horario de mañana excepto en casos puntuales en los que las observaciones se realizaron por la tarde.
-Trabajo de campo realizado por: Rosa María Rodríguez Gómez.


Principales variables del estudio

Del análisis obtenido por la recopilación de datos obtenidos a partir de su observación directa se concluyen las siguientes conclusiones:

1) ESCARCHA SOBRE LOS ALIMENTOS: se encontró escarcha en los alimentos en un 25% de los establecimientos visitados. La mayor proporción de escarcha se detectó en en los supermercados, con los siguientes datos:


Hipermercados o grandes superficies: 33%
Supermercados: 41%
Tiendas: 7%


2) ESCARCHA SOBRE LOS ARCONES: del total de establecimientos un 41% tenía arcones con escarcha en las paredes, destacando sobre todo en los arcones que se mantienen cerrados con puertas correderas.


Hipermercados o grandes superficies: 50%
Supermercados: 33%
Tiendas: 46%


3) ENVASES ROTOS O ESTROPEADOS:  un 77% de las tiendas visitadas tenían envases rotos o estropeados dentro de los arcones.


Hipermercados o grandes superficies: 83%
Supermercados: 83%
Tiendas: 69%


4) TEMPERATURA ADECUADA: en solo un 9% de establecimientos se presentaba una temperatura adecuada, es decir, solo en 3 de los 31. Y se reparte de la siguiente forma:


Hipermercados o grandes superficies: 0%
Supermercados: 0%
Tiendas: 23%


5) TEMPERATURA VISIBLE: de todos los establecimientos visitados, el 74% presentaba visible la temperatura. Quedando de la siguiente forma por tipo de superficie:


Hipermercados o grandes superficies: 100 ¡%
Supermercados: 75%
Tiendas: 61%


6) ARCONES SUCIOS: del total de establecimientos estudiados un 45% presentaba sus productos en arcones sucios tanto en las paredes como el suelo del arcón.
 

Hipermercados o grandes superficies: 50%
Supermercados: 58%
Tiendas: 30%


7) CORRECTO NIVEL DE CAPACIDAD SUPERIOR: un 61% de las tiendas visitadas mantenía la capacidad superior de los arcones correctamente.


Hipermercados o grandes superficies: 50%
Supermercados: 58%
Tiendas: 69%
 

Análisis


El estudio revela un deterioro importante (en todo caso nunca peligroso para la integridad física del consumidor) de los productos alimenticios congelados en la ciudad de Madrid. Este deterioro, motivado por el incumplimientos de las normas básicas de congelación de productos alimenticios presente en el Códex Alimentarius, podría llegar a ser peligroso si no se corrigen las deficiencias detectadas. Las más importantes de ellas son: la existencia de productos en mal estado debido básicamente a la presencia de escarcha en los envases, lo que indica que se ha roto la cadena del frío. Escarcha en los alimentos debida, sobre todo, a los cambios de temperatura que sufre el producto. Esta presencia de escarcha indica que el producto no se encuentra almacenado a la temperatura idónea. Lo mismo ocurre en el caso de la escarcha sobre los arcones también detectada, cuya presencia repercute sin duda en el mantenimiento del producto.

Peores son, si cabe, los envases rotos o estropeados observados, que se encontraban tanto al fondo de los arcones como presentes a simple vista, por lo que han ido reponiendo nuevos productos sin retirar los ya dañados, ensuciando así el fondo de los arcones con el producto cuando se ha roto el continente del alimento. Ocurre sobre todo con verduras y arroces, y en un caso llamativo con pescaditos muy pequeños. En  cualquier  caso no se entiende muy bien su existencia, por cuanto si bien es cierto que al supermercado no le conviene retirarlos porque le supondría una pérdida de dinero para su establecimiento, no es menos cierto que se quedan apartados por que los clientes no los cogen y terminan siendo desechados.

Por último una de las condiciones que menos han cumplido los 31 establecimientos analizados ha sido la temperatura. En casi todos los establecimientos era inadecuada, ya fuera porque estaba por encima o por debajo de entre -18ºC a -20ºC. También hubo casos en los que la temperatura era insuficiente porque aparecía en el marcador digital las siguientes letras: d, dES o dEF, significando descongelando o deficiente. Entre las razones por las que no era visible la temperatura en determinados establecimientos, se encuentran la disposición del termómetro que era en el nivel inferior del arcón y en números pequeños, es decir, requería un gran esfuerzo para poder ser visto, en algunos casos la no existencia de termómetros, la avería del indicador luminoso o por encontrarse tapado en algunos casos con pegatinas utilizadas para la decoración de los armarios congeladores, por lo que no se podía comprobar a simple vista si la temperatura en dichos arcones era la correcta.
 

Conclusiones finales


En definitiva la situación de los alimentos congelados en Madrid es preocupante. Más en los establecimientos grandes que en las tiendas pequeñas. Urge corregir estas deficiencias, pues de no hacerlo, se corre el peligro de que la confianza del consumidor sufra un deterioro irreparable o lo que es peor, que este incumplimiento de las normas básicas de la congelación acabe deteriorando el producto hasta el límite de lo consumible.


La Confederación de Consumidores y Usuarios de Madrid (CECUMadrid) dará conocimiento al Ayuntamiento de Madrid de los resultados de este estudio con el fin de que, si procede, el servicio de inspección denuncie y sancione a los establecimientos que no cumplen la ley en materia de seguridad alimentaria. 

 

Información al consumidor

Si vas a comprar alimentos congelados, no olvides:

A) Condiciones de almacenamiento de los productos:

➢   Las cámaras frigoríficas deben mantener los productos a una temperatura de -18º C a -20º C. Las fluctuaciones deben ser mínimas.
➢   La temperatura de las cámaras deber ser objeto de comprobación permanente, bien con termómetros o con otros dispositivos registradores capaces de certificar la temperatura correcta.
  
 B) La venta:

➢   Los alimentos congelados con destino al consumidor final deben ofrecerse a la venta en armarios frigoríficos adaptados a ese fin.
➢   Estos armarios deben estar provistos de un termómetro y ser capaces de mantener la temperatura del producto entre  -18º C y -20º C.
➢   El contenido del armario no debe superar nunca la línea de carga, y los alimentos no deben someterse, por exceso, a temperaturas cambiantes.

C) El etiquetado y envasado deben:
   
➢   Proteger las propiedades organolépticas y demás características cualitativas del producto.
➢   Protegerle contra la contaminación microbiológica y de otra índole
➢   Protegerle contra la deshidratación, la acumulación de calor por radiación y contra las fugas.
➢   Impedir que se transfiera al producto cualquier olor, sabor, color u otras características extrañas, durante la elaboración y la distribución del producto hasta el momento de la venta al publico.
➢   El envase debe conservarse intacto hasta el momento de la venta al público
➢   Por último es obligado mantener una buena limpieza en todas las fases de preparación, congelación, transporte y distribución hasta el momento de la venta al público.

 

Madrid 27 de julio de 2010

Gabinete de prensa de CECUMadrid

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